miércoles, 23 de abril de 2008

suku

la mañana del lunes no habría sido muy diferente de las demás si no hubiera sido por un pequeño detalle
había cambiado las azules paredes de mi habitación por la fría estructura metálica e impersonal del aeropuerto
mirabas la pantalla del televisor con nerviosismo, dando golpecitos con el pie derecho en el suelo, las manos en el bolsillo y suspirando con los ojos entrecerrados, buscando en cada uno de los monitores que yacían aburridos delante de ti

Qué te pasa?
No sale nada, a ver si al final me quedo en tierra

me acerqué, apoyé mi mano derecha en tu espalda, para que notaras un poco mi calor y te tranquilizaras mientras me fijé en un señor mayor sentado en un banco, con una bolsa entre las manos y detrás de él, una pareja besandose con ansias, como si el mundo fuera a acabarse

Has visto esos dos?
Quién?
Esos

te señalé con la mirada a la pareja, no estaba tan lejos de nosotros, incluso pude decirte el color de ojos de él, de un verde intenso que me hizo suspirar ante tu mirada inquisitiva y celosa

Me voy en unos minutos y ya estás buscándome sustituto?
No digas chorradas, a ver si ahora no podré suspirar o hacer lo que me de la gana

me rodeaste los hombros con tu brazo izquierdo y me frotaste con delicadeza, noté tus labios sobre mi cabello y un dulce beso

Perdona...es que...aún no estoy seguro de esto
Tienes que hacerlo, es una gran oportunidad
Lo sé...pero estar tan lejos de ti me da miedo

en el fondo no dejabas de ser un niño inseguro, a pesar de tus 26 años y tu metro ochenta de estatura, cuando algo no salía como esperabas te venías abajo y un sentimiento de miedo y rechazo a lo desconocido florecía en tu piel morena

Ahora eres tú el que dice chorradas

ibas a contestar con alguna de tus frases cuando una voz pastosa avisó del inmediato embarque de los viajeros del vuelo a París
te acompañé durante toda la espera, haciendo cola contigo
en una mano llevabas el billete, en la otra, cogías la mía con firmeza y me acariciabas el dorso con el pulgar, como intentando asegurarte de mi presencia

Cuando llegues qué harás?
Estoy deseando que el avión aterrice en el Charles De Gaulle para llamarte
Si lo prefieres esperate a estar en casa
Mi casa...nunca imaginé que volvería a casa de mis padres a mi edad

me eché a reir, y charlando sobre banalidades, tu turno se acercaba sin prisa pero sin pausa
uno a uno los viajeros iban mostrando su billete a la sonriente azafata, la cual, tras confirmar los pertinentes datos y ver que todo estaba correcto, les deseaba un feliz vuelo y mecánicamente, repetía el mismo proceso con las mismas palabras con el siguiente viajero

Ya casi me toca

me separé de ti sin decir nada, solté tu mano y me aparté un poco para no molestar, las mismas preguntas y las mismas sonrisas de la azafata y en veinte segundos, ya estabas a punto de atravesar el pasillo que te llevaría al avión

Bueno...pues...
Ya está

te guardaste el billete en la cartera, y miraste el suelo, con tristeza y los ojos brillantes

No llores, París no está tan lejos, son sólo dos horas de avión
Lo sé...pero...
Date prisa o perderás el vuelo
Prefiero perder el vuelo antes que perderte a ti

sin decir nada más, me abrazaste con fuerza y te echaste a llorar en silencio, yo cerré los ojos con firmeza para no llorar (sabes que no me gusta hacerlo en público)
te di un par de palmaditas en la espalda y me separé un poco de ti

Va, venga, lárgate ya

cogiste mi cara con tus manos y te agachaste un poco, me besaste con timidez al principio, luego me besaste con más fuerza y me puse de puntillas para poder abrazarte y corresponder tu beso del mismo modo
noté cómo mis mejillas estaban húmedas sin poder remediarlo

unos minutos más tarde, ambos con lágrimas en los ojos, las mejillas coloradas y tras varias palabras de amor por tu parte, nos separamos
seguí con la mirada tu paseo por el estrecho pasillo, deduje el momento de tu embarque y me quedé allí hasta que subieron todos y cada uno de los viajeros
cerraron compuertas y el avión procedió a su lento despegue
no me separé de la ventana del aeropuerto hasta que no perdí el avión de vista entre las nubes

entonces noté una presencia a mi lado, me giré y allí estaba él
la pareja que tan efusivamente se había despedido delante de todo el mundo se había separado, como nosotros, y ahora tenía esos ojos verdes delante de mi, tristes pero amables, sonriendo con amargura

y en mi cabeza aún resonaban tus falsas promesas de amor




y hoy he despertado en mi cama y he mirado a mi lado

vacío

debo reconocerlo

te echo de menos, no imaginé que tu ausencia iba a pesarme tanto, a reconcomerme tanto por dentro, a hacerme sentir a la vez un vacío en mi corazón y un peso en mi pecho

vuelve, vuelve pronto o me transformaré en una muñeca insana, deseosa de tus palabras, ansiosa por sentir tus caricias, ya empiezo a notar cómo se seca mi alma ante tu ausencia

o mejor no, no vuelvas


sé que pronto buscarás otros brazos donde refugiarte, otros labios donde perder las horas, otras sábanas donde repetir las mismas falsas promesas de amor que me dijiste

mejor no, no vuelvas

no me conviertas en una esclava de tu presencia, en una devoradora de tu alma, en una marioneta de tu ser que sólo tú podrás mover a tu antojo, haciendo nacer esperanzas de amor en mi corazón y destrozando mi vida en cada una de tus largas ausencias



mejor no, no vuelvas

y déjame vivir

1 comentario:

Deva dijo...

Definitivamente, soy tu fan numero uno, me cuesta encontrar las palabras para decírte todo lo que pienso que eres escribien, sobretodo porque los ojos no me permiten ver más allá de las lágrimas.
Sin duda, lo mejor que has escrito.
No se nada de ti, pero me da la impresión a veces de que me conoces demasiado bien.
Y definitivamente, esta era la mejor canción para leerlo,
http://es.youtube.com/watch?v=V10LZI7gC5g
Sabes, no se nada de tu vida, pero aun así me voy a permitirme darte un consejo, vive de eso, vive de lo que escribes, y , si no puedes, vive escribiendo.
Te adoro, sigue escribiendo siempre.

Tu fan.